viernes, 1 de noviembre de 2013

PARAFILIAS

DOMINACIÓN FEMENINA
 
     Las parafilias, cuya etimología se traduce como para =fuera de, y filia =amor, es decir, al margen del amor, son patrones de conducta casi exclusivamente sexuales, en la que la principal característica es la consecución del placer, aunque no necesariamente realizando el coito. Lo que provoca y conduce a la satisfacción sexual, son los rituales, escenificaciones y demás actividades que rodean a la relación. Por lo general, quienes buscan en las parafilias la satisfacción sexual, son aquellas personas que han experimentado grandes cantidades de placer sexual en distintas etapas de su vida y han llegado a un punto, donde la sola práctica de la cópula ya no resulta del todo placentera. Por tal motivo, se hace necesario implementar nuevas técnicas y prácticas, que reconduzcan y hagan resurgir la llama del deseo y la excitación para llegar al orgasmo.
 
     Culturas tan ancianas como la hindú, con sus tratados sobre la sexualidad humana como el Kamasutra o el Ananga Ranga, describían pasajes de gran intensidad erótica que incluían la práctica de actividades sexuales con animales (bestialismo), con muchas personas a la vez (orgías), utilización de disfraces y máscaras que simulaban a los dioses, etc. Todo ello nos indica, que la utilización del sexo como herramienta vehicular y aglutinante de una sociedad, se ha manifestado desde hace varios milenios. La consideración a favor o en contra de las prácticas parafílicas, dependía de las convenciones sociales en un lugar y/o época determinados. Por fortuna, en las últimas cuatro décadas en España, la mentalidad y el criterio de la gente ha sido de signo aperturista y las prácticas sexuales consideradas como "raras" o perversas, han salido literalmente del armario y se han extendido entre la población, ansiosa de experimentar nuevas sensaciones y placeres.
 
     Una de las parafilias que han crecido al ritmo de la liberación de la mujer, es la llamada dominación femenina o "catafilia", muy ligada a la práctica del sadismo, del que se considera una "hija reciente" aunque no del todo desconocida en épocas pasadas. La moderna igualdad entre hombres y mujeres, que se abre paso en todos los aspectos de la sociedad española también se ha colado en el tema sexual. Y en los dormitorios y en cualquier sitio donde apetezca "echar un polvo". Desde el punto de vista psicológico, la necesidad emocional de dominar a la pareja, un amigo, incluso a un desconocido, puede provocar una cascada de placer que desemboca en orgasmos intensos y sumamente placenteros, lo que aumenta la autoestima y sensación de seguridad personal, en aquellas mujeres cuya vida familiar, laboral y afectiva, hayan pasado por estadios de sumisión, aislamiento o incluso de maltrato.
 
     Se trata pues, de una manera saludable de recuperar la confianza y autoestima perdidas, además de una práctica sexualmente satisfactoria y placentera.
 
     ¿Os atrevéis a probarla?
 
 
 
 
MODELOS: Kalypso & Bronn
 
FOTÓGRAFO: Luis Kunder