domingo, 6 de abril de 2014

LA ASISTENTA PISTOLERA (SESIÓN CON PRINCESS)

     Hace poco he conocido a una chica preciosa, simpatiquísima y con una capacidad extraordinaria para posar, sonreír y aguantar las horas que duran mis sesiones. Aquí os muestro una pequeña parte del trabajo que hemos realizado en semanas anteriores. Espero os guste.


     Llevábamos ya un par de horas de sesión, cuando al pasar a una de las habitaciones para continuar, se me ocurrió enseñarle mi viejo revólver "Colt" .45 de seis tiros. Le encantó. Y en ése momento, decidí seguir con ése nuevo elemento. Literalmente le cambió el gesto y se puso a manipular el arma de casi un kilo de peso, como una experta pistolera...


     Con una deliciosa sonrisa dibujada en su rostro, me miraba fijamente a los ojos, trasfigurada en una chica peligrosa, mientras me apuntaba con el arma y a la vez, separaba sus muslos enfundados en unas medias negras de rejilla, que resaltaban la belleza de los mismos...



     Se tumbó sobre la espalda y se estiró felinamente, levantando el pequeño delantal que le cubría la entrepierna y que formaba parte del disfraz de asistenta que llevaba puesto. Sin dejar de mirarme, jugueteaba con el revólver, moviéndolo con facilidad de diversas maneras, hasta que terminó colocándolo entre sus bien torneadas piernas y me sonrió traviesa, con una tremenda carga erótica en su mirada, haciendo que me preguntara "¿que arma era la más poderosa de las dos que tenía entre sus muslos?"...



     Se incorporó lentamente, con ésa elegancia gatuna que le es tan propia, consciente de que toda mi atención era totalmente suya. Mi asistenta se había transformado en una pistolera y las balas partían de sus ojos claros y la rotundidad y sensualidad que desprendía su cuerpo. Le tendí la canana y la colocó alrededor de su breve cintura, metiendo el revólver suavemente en la funda, como una alegoría de la tensión erótica que flotaba en el ambiente...



     El "clic-clic" de la cámara de fotos era incesante, no dejaba de presionar el obturador para no perderme ni uno solo de sus gestos, de sus miradas, de los movimientos sensuales de sus cuerpo. Finalmente, se colocó de rodillas, de lado, apreciando el enorme arma que parecía brotar de sus caderas generosas, hasta casi tocar su larga cabellera y entonces, me regaló una sonrisa encantadora...
 
CONTINUARÁ...
 
MODELO: PRINCESS
 
FOTÓGRAFO: Luis Kunder
 

miércoles, 19 de febrero de 2014

SESIÓN CON "SPHYNX"

     En ésta ocasión, les presento a una modelo con la que tuve la fortuna de trabajar tan solo en una ocasión, pues le he perdido la pista. Una chica sumamente agradable y simpática, que comenzó con la típica timidez de la primera vez, pero que luego se fue soltando y mostrando la gran sensualidad que guardaba dentro de si misma.
     Decidimos juntos no utilizar su nombre verdadero por discreción, así que la bauticé como "Sphynx" (esfinge), como contraposición a lo extrovertido de su carácter que nada tiene de hierático.


     Iniciamos con unas tomas sencillas, con la ayuda de una silla para que se sintiera cómoda y enseguida comenzó su transformación. Irguió el cuerpo y se "soltó la melena", enseñándome lo sexy que es y la tremenda carga erótica de su anatomía, manipulando el breve tanga que le cubría el pubis de una forma exquisita.


     La hermosa serenidad de su rostro, el apacible gesto de su cara, se contraponía con el evidente erotismo de sus movimientos y poses, los cuales fluían de manera natural, sin prisas, disfrutando de su propia e inédita naturaleza sensual.

     ¿Qué pensamientos pasaban por su mente? Lo ignoro y tampoco hice ningún intento por saberlo, por preguntárselo. No quería sacarla de su estado casi hipnótico, en el que se deleitaba dentro de su propio universo personal y que manaba como una fuente en forma de expresión corporal y que me mantenía sacando fotos de manera casi ininterrumpida.
 

     Una sonrisa, leve, muy sexy, apenas esbozada, se dibujó en su rostro. No se si se acordaba de alguna travesura cometida en el pasado o si no terminaba de creerse lo que estaba haciendo. Pero resultaba evidente de que estaba disfrutando del momento.
     Finalmente, todo el estímulo de lo que estaba sucediendo, explotó en forma de carcajada abierta, franca, honesta, cantarina y fresca. En definitiva se lo estaba pasando bien, y esa es la mejor recompensa para un fotógrafo que trabaja con una modelo novel. Conseguir que se sienta cómoda y exprese y acepte con total libertad, toda su hermosa naturaleza sensual.
 
 
     La sesión siguió con otras tomas y otros escenarios, pero eso será en otra entrada.
 
 
 
MODELO:  "Sphynx"
 
FOTÓGRAFO:  Luis Kunder