lunes, 22 de junio de 2015

SESIÓN: BELLEZA ENTRE RUINAS.

          Hace ya algunas semanas que realizamos ésta sesión, una de mis antiguas modelos en Costa Rica y yo. Después de algunos años sin vernos, sin apenas tener comunicación alguna, he venido a San José por unos meses y hemos vuelto a recordar viejos tiempos, viejas anécdotas y travesuras varias cometidas al amparo de nuestra libertaria -libertina para muchos- amistad. Espero que os gusten las imágenes. Cabe resaltar, que no ha perdido ni un ápice de su belleza, tanto interior como exterior.

  
     Una de las características del casco viejo de la ciudad, son sus casonas viejas, del S. XIX y que aún se mantienen en pie, dando servicio a los habitantes con menos recursos. Así que una de ellas, fue la que elegimos para realizar la sesión.
     Contrastando su belleza, su piel suave y sedosa, contra los desconchones de los muros envejecidos, casi abatidos por el paso de las décadas y el roce de miles de manos por la superficie. Manos que gustarían sin duda, de acariciar la turgente carne que se muestra sin tapujos, ni pudores.
     Cada rincón de la casa, guarda celosamente sus secretos, sus quejidos silenciosos, como esperando que la Musa adecuada venga a despertarle de su eterno sueño.
     La humedad centenaria que se cuela por las rendijas, que cría el moho que recubre sus huesos de ladrillo, se recrea ansiosa con la hembra que reposa en la cercanía, temblorosa y también húmeda por la excitación.
     La promiscua intromisión de una piel nueva, agita la tranquilidad que de la mole emana, misma que contagia el ambiente y se va cargando de tensión sexual, buscando una salida para su ardor.
     Cada poro de la piel exuda aroma de mujer, a sexo humedecido por la ansiedad de lo inevitable, pegándose en cada resquicio del muro y extendiéndose por doquier.
     El final, tarda en acudir a la cita pero llega inexorable, como un huracán que todo lo barre, cimbrando el basamento de la casa que gime, disfrutando el éxtasis por tanto tiempo reprimido. 

     
      Mucha buena vibra hemos sentido en ésta casa, maravillosa en su vetusta y venerable antigüedad. Tanto, que seguiremos haciendo sesiones ahí, en tanto nos deje hacerlo.


MODELO: "VIRGO"

FOTÓGRAFO: Luis Horvath

LOCACIÓN: YAYA CASA.