martes, 1 de noviembre de 2016

HOT STUDIES

     En un post anterior, les hablaba de las parafilias, (del griego pará= fuera de y filía=amor), ésas prácticas o patrones de conducta sexual atípicos para las mentes convencionales, en las que las fuentes del placer se concentran en objetos, situaciones o personas, más allá de la pura genitalidad. Una de las más comunes y a la vez, placenteras, es el vouyerismo, en la que se obtiene placer al mirar situaciones sexuales practicadas por otras personas, ya sea pornografía en revistas o vídeos o directamente a los protagonistas a través de ventanas o huecos en paredes y tejados.


     Ello nos retrotrae, sobre todo a los chicos y no pocas chicas, a nuestros años de adolescencia y el despertar de los sentidos, años en los que la curiosidad y el deseo por descubrir lo que pasa con nuestros cuerpos, determina de forma contundente nuestro comportamiento futuro, aunado por supuesto a la inteligencia y el modo de ser cada uno, lo que moldeará y dará forma a nuestra personalidad de adultos.



     Desde luego, una educación "conservadora" y tradicional, al más puro estilo religioso, reprime dichos anhelos y deseos, constriñéndolos en ajustados corsés sociales, que impiden una adecuada evolución de la personalidad, lo cual puede conducir a equívocos y conductas erróneas en cuanto al sano disfrute de la sexualidad se refiere. Cuando los jóvenes reciben la libertad para exponer y disfrutar de lo que sienten, se convertirán en adultos sexualmente liberados, sin ataduras que les limiten el poder alcanzar aquello que les proporciona placer. Lo contrario, deriva en disfunciones psíquicas y comportamientos que podrían terminar siendo delictivos, según el marco jurídico de muchas legislaciones.


          En ésta entrada, con la colaboración de mi amiga y modelo "PRINCESS", escenifico dos parafilias de las más comunes, el vouyerismo interpretado por una chica joven que mira pornografía en una revista y deja volar su imaginación -y la mano también-. Y un pasaje de hebefilia, protagonizado por su Profesor de Antropología, que la sorprende en plena faena masturbatoria. La hebefilia, es la atracción que sienten los hombres maduros por chicas más jóvenes y tiene un fundamento psicobiológico, en el que se tiende a buscar parejas más jóvenes que garanticen una prole saludable. Se le conoce también como Síndrome de Lolita, y el magnifico escritor Vladimir Nabokov, en su novela homónima "Lolita", nos ofrece una descripción aproximada de ésta parafilia.
     Finalmente, la cuestión más importante y fundamental, es que los seres humanos tengamos la libertad de disfrutar de nuestra vida sexual sin más límites que la ética y por supuesto, el marco jurídico que corresponda, sin las ataduras que nos intentan imponer desde los estamentos religiosos y socialmente caducos que, por desgracia, aún priman en muchas partes del Mundo.






MODELOS: PRINCESS MODEL
                      Luis Kunder

FOTOGRAFÍA: Luis Kunder

LOCACIÓN: El Paraíso

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